• Lucía Ojeda

Sara Ortega

Actualizado: 13 ene 2021

VALENTINA SARA ORTEGA GARCÍA (Villarrobledo, 14 de Febrero de 1925/ Picaña, 10 de Enero del 2021).


¿Quién es esta señora?, se preguntarán muchxs. Ella es mi abuela, mi superabuela, una heroína desconocida ante el mundo a la que no le hizo falta vestir capa, firmar autógrafos, ni salir en las noticias o libros de historia.


Esta página es un homenaje a todas nosotras, a las mujeres. Mereces estar aquí porque ésta es mi manera de rendirte homenaje a ti también. Y porque sin tí, mi labor estaría incompleta. Fuiste una gran mujer, un ejemplo de coraje, esfuerzo y lucha. Gracias por darme fuerzas para escribir estas palabras en un momento tan duro, aún ahogándome en la tristeza y en mi propio llanto.


Hoy eres una nueva estrella en el firmamento que nos guía, junto a tu amor (como le llamabas) el abuelo Santos. Estoy segura que deseaba verte, habían pasado muchos años desde su partida. Ahora mismo os imagino fundiéndoos en un eterno abrazo. Ya está abuela, ya descansas en paz, ya no habrá más dolor para tí.


Guerrera como tú sola, luchaste hasta el final dándonos el regalo de poder despedirnos de ti unx a unx, mirarte, tocarte, hablarte y darte el cariño que mereces. A pesar de todas las dificultades de esa época, conseguiste formar una familia de 5 hijxs, 13 nietxs y 16 biznietos. Todxs estamos orgullosxs de ti por haber creado esta familia y estos valores.

Como siempre supiste, mi pasión es la fotografía.

Un día me regalaste esta foto y me pediste que la cuidara siempre, y no te voy a fallar.


Entre muchos recuerdos de ti no olvidaré: tus bocatas de nocilla, el olor de tu hogar, los veranos en el chalet, tu cara cuando saqué un sapo de un montón de arena y te decía que era una tortuga... Tu patio lleno de flores y plantas, tus delantales desgastados, tu sillón preferido, tu lugar en mi sofá. Tu sonrisa, tu risa, tu voz, tu pelo, tus besos y esas caricias con esa piel tan suave. Adoraba tus bellas arrugas que se iban formando a través de los años. No olvidaré los poemas que recitabas de forma única y partícular, haciendo incluso que los perros se pusieran a dos patas ante ti hasta que teminabas. La anécdotas de tu juventud, tu coquetería que no perdiste a través del tiempo, los detalles que traías para nosotrxs en cada viaje, las navidades con el abuelo y tus bonitos villancicos que te gustaba tanto cantar. Las fotos de cada unx de nosotrxs que enmarcabas por toda la casa. Tus pucheros, tus paellas, los caldos especiales que preparabas para los animales, la bollería que guardabas en el armario del salón por sí llegábamos y queríamos merendar, tus enormes vasos de leche. Tus cestas de ganchillo, tus ánimos cuando algo iba mal, tu ventana donde veías el mundo pasar... No olvidaré tus manías, ni tus quejas porque incluso eso lo amaba de tí. Tu pasa palabra ahora es triste si no estás tú. Siempre recordaré tus palabras mal dichas, tu propio diccionario que me hacía tanto reír.


Tengo el placer de quedarme con tu gatita "Manchitas" y poder cuidarla como si de ti se tratase. Ahora entiendo por qué es tan cariñosa.


Gracias abuela por todo lo que nos has aportado, por ser fuerte y valiente y esperar a despedirte de cada unx de nosotrxs. Nunca olvidaré tu mirada el último día, tu frustración al no salirte las palabras, ni tu mano que nos apretaba muy fuerte no queriéndose soltar nunca. Es tan cierto ese refrán de "ojos que no ven, corazón que no siente". Nosotros te vimos marchar lentamente, y eso es muy doloroso.


Como tu eres creyente, estoy segura que Dios te habrá llevado al cielo. Nosotrxs te llevaremos por siempre en el recuerdo y en el corazón.


Hoy, mi foto "te echo de menos" sin duda tiene nombre, tu nombre. Es cierto también que sólo llegas a valorar realmente las cosas en el momento que las pierdes. Hoy pasaría mil años contigo y te demostraría más todo lo que te quiero y el cariño que mereces.


Cuidad a los seres queridos, pero sobretodo a las personas mayores no les permitáis la soledad, abrazarles bien fuerte como si fuese el último día, pues son efímeros, y nunca sabemos cuando se van.


Hasta siempre abuela. Gracias por tanto. Te queremos y amamos.



Lucía Ojeda Rubio

22 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

ADIÓS

GRACIAS